domingo, 1 de septiembre de 2013

EL REGRESO DE ALMAS INMORTALES


 
Almas Inmortales fue una de esas buenas bandas limeñas de heavy metal con mística que dio los 80s pero que lamentablemente no dejó registro sonoro por su breve paso por la escena metal nacional. Luego de 23 años, se han vuelto a juntar para grabar un álbum (de 12 o 13 canciones) y darán un concierto a fines de octubre o comienzos de noviembre de este año. La banda ya está ensayando con Javier Mosquera (guitarra), Miguel Ángel Cervantes (voz), Rómulo Hernández (batería) –que vive en Tacna– y con el apoyo de Bobby Walter (bajo), ya que están a la espera –a mediados de octubre– de la llegada de Martín Bazán (bajista original) que vive en Brasil.

“Ser heavy era una actitud, desde la apariencia hasta la mentalidad. No era fácil andar con el pelo largo en los 80s, era poca gente y nos reconocíamos como un clan. Además eran épocas de terrorismo y el ambiente estaba cargado de temores y prejuicios. Pero pienso que además ser heavy era principalmente tener una ideología, cuestionábamos lo establecido y ante todo considero que éramos amantes de la música. Era pasarse horas de amanecida en cualquier lugar chupando o no, oyendo Deep Purple, Black Sabbath, Uriah Heep, Iron Maiden, Judas Priest, etc, etc. Ya cuando empezábamos a tocar era además una responsabilidad, era una época difícil pero extraordinaria”. (Javier Mosquera, guitarrista).

Almas Inmortales nació en 1986. Tres amigos, Martín Bazán (bajo), Papo Vallenas (fundador voz/guitarra de Orgus, en batería) y Javier Mosquera (ex Oxido, guitarra), se juntaron para hacer una banda de rock pesado y para seguir con su búsqueda mística en temas religiosos. Andaban con los Krishna, leían partes de la biblia, la interpretaban a su manera y viajaban a lugares como Markahuasi para seguir explorando. Según sus propios integrantes, Almas tenía mucha influencia de Black Sabbath (de la época con Dio), de Iron Maiden, de Dio, Trouble, Samson por el lado de Bazán y Mosquera y de Led Zeppelin, Obus, AC/DC, por parte de Rómulo Hernández (baterista). Su debut –con Miguel Alayza en la voz y Julio Ortega en la batería– fue en el sábado 27 de setiembre de 1986 Metal I en el cine teatro Sáenz Peña del Callao, concierto organizado por Héctor Cobos. Compartieron escenario con Masacre, Orgus y Niebla. “Heavy metal…Fuerza y espíritu es lo que nunca se acaba… ¿Entienden? ¡Jamás! Eso se mantiene para toda la vida. Métanselo en el cerebro. ¡Viva el Heavy! ¡Heavy! ¡Heavy! ¡Heavy!” arenga el vocalista antes de presentar el tema la Maldición de la Pirámide. En verano de 1987 grabaron tres temas en el estudio de Gerald Paz: Siervos de la Inmundicia, Creyente de una sonrisa y Mensajero de los Cielos con la siguiente alineación: Martin Bazán (bajo), Rómulo Hernández (batería), Miguel Angel Cervantes (voz) y Javier Mosquera (guitarra).

Ese mismo año, Almas participa en el Primer Concurso de rock no profesional de la No Helden llegando a la final. Lo anecdótico de su participación es que utilizaron hasta tres cantantes en el mismo concurso. Empezaron con Miguel Angel Cervantes, que tras una excelente presentación en la primera fecha, se fue a tocar con Masacre para grabar el disco Sin Piedad (1988). En la segunda y tercera fecha estuvo de frontman Nano Vascones y clasificaron a la final entre los 12 mejores grupos de los 120 que participaron en el evento. Para esta instancia, Almas Inmortales reclutó a la cantante Liliana Linares del grupo Iunix, que había estado en la misma llave clasificatoria. Lamentablemente en la final realizada el sábado 10 de Octubre de 1987 en la Cocha Acústica del Campo de Marte ante 4 mil personas, Almas no tuvo un buen desempeño ya que su vocalista sufrió de pánico escénico y la hostilidad del público la llevaron a cometer errores. Después del concurso, la banda sigue con un nuevo vocalista Eduardo Tamaris (exPraxis) y vuelve a tocar varias veces en la No Helden. Uno de esos recordados conciertos fue el domingo 13 de marzo donde debutaron Sepulcro y Mazo y también tocó Kranium. El jueves 17 de marzo de 1988, Almas Inmortales tuvo la oportunidad de tocar en el mítico concierto del Palacio Marsano con Orgus y Masacre. Inicialmente, la agrupación iba a tocar en lugar de Sacra, pero diferencias con la organización los dejó fuera del recordado concierto. Almas tuvo su revancha en agosto del mismo año en el concierto de la Feria del Hogar junto con Orgus. Había más de 3,000 personas en el recinto y por lo menos 1,500 fuera. El sonido fue excelente, pero marcó prácticamente la despedida de la banda de los escenarios con Nano Vascones en la voz. Almas Inmortales se disuelve a fines del 88 principios del 89. El desgaste natural entre sus músicos se sumó a que Javier Mosquera se embarcó en el proyecto progresivo Apuluz junto con Pappo Vallenas (Orgus), César Collazos (Orgus) y Billy Astete (Mazo), mientras que Martín Bazán se fue a estudiar a Suiza. Entre los temas más representativos de la banda podemos citar: Siervos de la Inmundicia, Creyente de una sonrisa y Mensajero de los Cielos así como la Maldición de la Pirámide, Ancestros del Tiempo y Gitana. La alineación base de la banda fue con Martin Bazán (bajo), Rómulo Hernández (batería), Nano Vascones (voz) y Javier Mosquera (guitarra). Aunque Miguel Ángel Cervantes fue también vocalista por un buen tiempo.


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