martes, 28 de junio de 2011

DAYCORE ESTE VIERNES EN EL NUCLEAR BAR



Como parte de su tour The Purgatory Return, la banda colombiana de thrash death metal DAYCORE tocará este viernes 1 de julio en el Nuclear Bar compartiendo escenario con los nacionales de Two Face Sinner, Black Fire, Gangrel e Intestinal Laceration.
Esta banda de Medellín se formó a finales de 1,999 combinando elementos del thrash y death metal con fiereza y conciencia social. En el 2002 graban su Ep debut Unconscience y lo presentan en vivo el 14 de julio del mismo año en el teatro de Porfirio Barbajacob y el 28 de julio en el principal teatro de Marinilla, Antioquia. Después de algunos problemas internos, DAYCORE se renovó en el 2006 y ganó el primer lugar de la categoría de metal en el festival Altavoz de Medellín. En el 2008, editaron su primera producción The Beginning of Purgatory, promocionando su primer single Dark Visions from the other side con un video. Asimismo, telonearon a Mortal Sin en su gira por Sudamérica. En el 2010, inició su tour por la región visitando Ecuador, Argentina, Chile y nuestro país. Antes de tocar en Lima, descargaron su furia en el Cusco, Huancayo, Juliaca, Chiclayo, Ayacucho, Tarapoto, entre otras ciudades.La banda está integrada por Yasser Orozco (voz/bajo), Daniel Sánchez (batería), Alex Betancur (guitarra/coros) y Juan Esteban Ospina (guitarra).
Contactos: http://www.myspace.com/daycore - http://www.reverbnation.com/daycore
http://www.youtube.com/DaycoreColombia


viernes, 24 de junio de 2011

SENTENCIA: LOS 20 AÑOS DEL HIERRO











No me pidan objetividad en esta nota. Sentencia y el Hierro ocupan un lugar muy especial en mi corazón. Me traen a la memoria una etapa muy de puta madre de mi vida, de mi adolescencia y juventud. Buenos amigos, buena música, experiencias que el tiempo y la distancia no han borrado ni borrarán.
Coqui Colunge, bajista de la banda, mi único amigo verdadero durante mi no grata estancia en la secundaria del colegio Markham. Con el escuché e intercambié muchos grupos de heavy y thrash metal. Él me presentó al resto de la banda –Santino, Walter y Pisho (el primer cantante de Sentencia)- y al ‘Chino’ Augusto, que lo reemplazó cuando se fue a Holanda en 1990. Los ensayos en la casa de Walter, las chupetas en el Sunset, en Barranco, los conciertos, los partidos de fútbol en el Cricket, en fin…
Como olvidar las caminatas y conversaciones interminables con Coqui desde Magdalena –el barrio de los Sentencia– hasta mí casa en San Isidro en la madrugada. Renegaba porque lo hacía caminar distancias largas enfundado en sus ‘botas del mal’. El ‘cartero’ Boggiano me bautizó…
Gracias a él conocí a grandes músicos, a grandes personas, como Coco Cortes, a Ñaka, a esa gran banda llamada Mazo, a Coquito de Orgus, a Pino y Oscar (Cuero Negro), en fin, a un montón de gente de la movida con la que entable amistad.
Coqui compuso letras como Maldita Realidad y La Verdad con las cuales me identifique de inmediato. Lo mismo me pasó cuando ví la portada del disco, donde aparece ese personaje solitario, idealista, que va por la vida guiado solo por sus convicciones y pasión.
Es por eso que el anuncio de Pino de la re edición del Hierro en CD para el próximo 6 de Julio es una excelente noticia que me llena de nostalgia. El disco –que cumple 20 años de haber sido lanzado– fue re-mezclado y re-masterizado en Estados Unidos por Santino, y contará con un bonus track. No se lo pueden perder todos los amantes del buen heavy metal. ¡Ni un paso atrás, carajo!

jueves, 23 de junio de 2011

EN LAS ESPESAS NIEBLAS EN CONCIERTO




A comienzos de los 90s, en pleno auge del death metal en los Estados Unidos, surge en Inglaterra una nueva forma de expresar la oscuridad. Una camada de bandas lideradas por Paradise Lost (1988), Cathedral (1989), My Dying Bride (1990) y Anathema (1990), cada una con una personalidad propia, empiezan a dar vida al Doom Metal. Ritmos pesados, oscuros, intensos, van desplazando a la velocidad y a la chacalidad del metal muerto. El satanismo y el horror ceden su lugar a la melancolía, a la soledad, a los problemas existenciales, a la angustia…
Pero esta forma de sentir y hacer música recién empieza a calar en Lima la gris, Lima la horrible, en 1993. Los pioneros del género, Inmemorial (1993) y Lament Christ (1994). Años después, a fines de 1996, nacería En las Espesas Nieblas. La banda fue formada por Paolo Rivera (voz/guitarra) y Ronald Hurtado (batería), quienes reclutaron a Carlos Hidalgo (guitarra) y Ricardo Marmanillo (bajo). Con esta alineación debutaron el 27 de setiembre del 1997 en el Death Metal Horror Feast VII junto a Kranium, Mortem, Aneurisma, entre otras bandas.
En 1998, con Leonardo Velazco en los teclados, graban su demo debut Perpetuo Argona que obtiene buenas críticas. Temas bastante largos (10 minutos promedio) te envuelven con melodías gélidas, melancólicas, tristes y oscuras.
Para un viejo guerrero como Eloy Arturo “estos chiquillos han marcado un antes y un después en la escena”. Exagerada o no la declaración del guitarrista de Kranium para el número uno de Resistencia, en 1999, ELEN se convirtió en una de las principales bandas peruanas de doom metal.
Tras la producción, dejan la banda Velazco y Marmanillo e ingresa Julio Tantalean en el bajo. Posteriormente, sale del grupo Carlos Hidalgo –flamante periodista de Prensa Libre, programa conducido por Rosa María Palacios– y toma su lugar Bernie Maleficarum.
En el 2005, ve la luz su primer CD De Memorias y Destinos, editado por Gate of Horror y A sangre Fría Records.
Tiempo después, la banda queda desactivada con la ida de Paolo a España. Pero este sábado 9 de julio, en el Nuclear Bar, los amantes del doom tendrán la oportunidad de ver –tal vez por última vez– a En las Espesas Nieblas en concierto. Paolo Rivera (voz y guitarra), Ronald Hurtado (batería), Carlos Hidalgo (guitarra) y Mario Romanet, como invitado en el bajo, harán un repaso de todo su repertorio.
Por si fuera poco, también tocará INMEMORIAL, que está promocionando su EP Post scriptum; REINO ERMITAÑO, que está próximo a sacar su nuevo disco Veneración del Fuego por I Hate Records; y HANDS OF DOOM, banda de Daniel Roncagliolo de Kranium.

viernes, 17 de junio de 2011

NECROPSYA PREPARA DOS VIDEOCLIPS





La banda peruana de thrash metal NECROPSYA grabó dos videoclips semanas atrás bajo la dirección de Santino de la Tore (ex Sentencia, Reina Gitana y Frágil) en Lima. Los temas son Mass suicide y Devil with angel face de su tercera producción Made with Evil. Muy pronto más novedades. Aquí imágenes de la filmación.

martes, 14 de junio de 2011

EL MUNDO PINTADO DE SANGRE (Crónica de un concierto histórico)













SLAYER – MORTEM –EPILEPSIA
11 DE JUNIO DE 2011
ESTADIO SAN MARCOS


FOTOS: MARIO ZAPATA
TEXTOS: FRANCO BOGGIANO

Miles de cuerpos chocaban incansablemente en el campo de batalla. El espiral de violencia me envolvía una y otra vez. No quería escapar, solo quería exorcizar mis demonios internos, liberar esa adrenalina y furia contenida.
SLAYER había desatado el infierno en San Marcos. Golpeó de entrada con dos temas de su último disco World Painted Blood y Hate Worldwide.
“Buenas tardes (ed eran las 9:05 pm) ¿Cómo se sienten? ¿Están listos? ¿Están seguros que están listos”, fue la bienvenida –en ese típico acento chileno medio cantado– de Tom Araya, que esbozaba una media sonrisa (Hace 24 años que estamos listos, Tomás Enrique Araya Díaz...).
Todavía me recuperaba del ahogo por una bomba de humo que prendió casi a mi costado un fanático y que la seguridad logró contener a tiempo, cuando el grito de guerra War Ensemble arremetió con violencia. Mi cabeza no cesó de agitarse, mi garganta de gritar y me confundí con la masa, había una energía incontrolable, liberadora.
La puesta en escena de este titán del thrash metal mundial es simple pero contundente, directa, brutal. No necesita de pirotecnia o de cualquier otro artilugio para desatar la histeria colectiva: su música es agresión pura.
La ausencia de Jeff Hanneman no se hizo extrañar demasiado, porque Gary Holt (Exodus) ¬-que es otro de los maestros de los riffs y solos lacerantes del metal extremo– cumplió con creces y la furia de Slayer se mantuvo intacta.
Dave Lombardo fue una máquina perfecta del doble bombo y los redobles, mientras que Kerry King nos aniquilaba lentamente con sus riffs y palanqueos asesinos, y Araya, con 50 años a cuestas, vociferó con la fiereza de antaño.
La adrenalina se mantuvo a tope con Postmortem, Temptation y Dittohead. Me tomé un respiro con Stain of Mind, Disciple y Bloodline, porque debó confesar que luego del Divine Intervention, Slayer dejó de ser para mí la banda líder e influyente del metal extremo, ya que se dejó infectar por sonidos más saturados, modernos y saltarines que no conservan el sentimiento original de la banda.
Felizmente, el diablo me volvió al cuerpo con Dead Skin Mask, que fue presentada por Araya como una canción de amor… Siniestra, perversa, simplemente magistral.
Hallowed Point y The Antichrist –otra joyita que pagó la entrada– la coree a rabiar.
Nuevamente salí del tumulto y tomé un respiro cuando Araya habló de la necesidad de libertad en el mundo tocando Americon y luego Payback.
La insanidad y la locura volvieron con Mandatory Suicide, la destructiva Chemical Warfare y las siempre bienvenidas Ghosts of War y Seasons in the Abyss. Snuff completó el set antes del descanso.
Los golpes finales fueron brutales. South of Heaven, Raining Blood, Black Magic y Angel of Death –con el loco de la bengala de por medio (Hugo ‘Satán’ Calle, metalero de la vieja escuela para más señas)– pusieron el cierre perfecto para un concierto histórico para el metal peruano. Araya agradeció la espera de 25 años a las 8 mil almas que dejaron sangre, sudor y lágrimas en San Marcos. Una vivencia que quedó tatuada en la memoria y en los corazones de las hordas metaleras peruanas. Misión cumplida señores, el 11 de junio de 2011 llovió sangre en Lima!!!

MORTEM, UNA LEYENDA VIVIENTE
El concierto empezó hora inglesa, como debe ser. Un aplauso para Five Music por la buena organización y excelente sonido.
A las 7pm salió al escenario EPILEPSIA y desde su primer tema –The Exorcist– dejaron todo en el escenario. Con el paso de los años –ya tienen 14 acuestas– Giovanni Lama y compañía han ido consolidando su propuesta: thrash metal directo a la vena. Su público fiel, sobre todo en las nuevas generaciones, poguearon y corearon sus temas a rabiar.
Gozaron de un buen sonido ¬–el bombo de Teo Suchero me pegaba en el pecho– y las guitarras sonaron contundentes. El único punto flaco fue la voz, la cual no tuvo suficiente volumen y no se entendía por ratos.
Pero eso no fue impedimento para que descargaran con solvencia Thrash Again, Depresión –“quiero ver muertos” grito Giovanni-, Into the death race, Comando de Aniquilamiento –“Parecen cabros, emos”, Giovanni retando a la gente porque no gritaba lo suficientemente fuerte Aniquilamiento!!!–, para terminar con su ‘hit’ Muere Mierda!!!.
A las 7.45, el escenario oscureció y el intro de Fiat Obscuritas inició lo que para mí, y para muchos, es un merecido homenaje en vida a la leyenda del metal peruano extremo MORTEM, que lleva 25 años expandiendo su peste negra, radical y sin concesiones.
Death black metal de la vieja escuela pero con un sello propio, inconfundible. Nebiros, Chris Jhon, José Okamura y Jaime García dieron rienda suelta a todos sus demonios con Demons Haunt Loudun, Summoned to Hell y Posthumous Magic.
La oscuridad, lo diabólico, se apoderó de San Marcos. Nebiros agradeció a la gente por haber votado por Mortem para tocar ese día y al organizador, lo que la gente respondió coreando el nombre de la banda ¡MORTEM!, ¡MORTEM!, ¡MORTEM!
“Este tema está basado en las películas de George Romero” explicó Nebiros y arremetieron con “Vomit of the earth”.
Sigueron con Lycanthropes y Devil Speaks in Tongues, tema en tres idiomas dedicado a Amduscias que lamentablemente por una inesperada lesión a la pierna fue el gran ausente de la memorable velada.
Nebiros lanzó una irresistible invitación: “Ustedes están convocados al infierno”. Daemonium Vobiscum y Zombie Plague, demonizaron nuestras almas. La técnica puesta al servicio de la brutalidad!!!
Para finalizar, tocaron Uma, Head of the Witch, tema basado en una leyenda andina. ¡Hasta siempre! Se despidió emocionado Nebiros ante las huestes negras que quedaron más que satisfechas por la noche de horror y bestialidad!!!

martes, 7 de junio de 2011

Horarios del concierto de SLAYER en Lima




Five Music, organizador del concierto de Slayer de este sábado 11 de junio, anuncia que las puertas de San Marcos se abrirán a las 5:00pm. Epilepsia realizará su presentación de 7.00 pm a 7.25 pm, mientras que Mortem tocará de 7.45 pm a 8.30 pm. A las 9pm arranca Slayer. Están advertidos!!!


Five Music (Actualización)
ATENCIÓN !!!!! MAÑANA POR LA NOCHE EL CIELO SE TEÑIRA DE ROJO !!!! LOS CUATRO JINETES ATERRIZARÁN ÉSTE VIERNES 10 DE JUNIO A LAS 10:00 PM !!!! ESTARÁN HOSPEDADOS EN EL SWISSHOTEL !!!! TODOS A RECIBIRLOS!!!!!!

lunes, 6 de junio de 2011

MOTOTAXI AL INFIERNO con SLAYER y MORTEM





El programa Mototaxi al infierno, conducido por Mario Zapata y Manuel Gold, realizará dos transmisiones especiales esta semana con motivo del concierto de SLAYER, MORTEM y EPILEPSIA de este sábado 11 de junio en San Marcos. Mañana (martes), desde la medianoche hasta las 2 am, sintoniza el programa en http://www.radioinsomnio.com.pe/ donde repasarán toda la discografía de SLAYER y regalarán 4 entradas para este histórico concierto.
El jueves 9, a la misma hora, MORTEM estará con ellos en una entrevista exclusiva y repasarán la discografía de esta gran banda peruana de death black metal.
Para hacerte fan del programa y puedas participar en el sorteo, debes hacerte fan en su página de Facebook: http://www.facebook.com/programamototaxialinfierno

SLAYER EN EL LUNA PARK: la guerra como deporte













Texto: Federico Fahsbender
Fotos de Segismundo Trivero
Tomado de la revista Rolling Stone (Argentina)
http://www.rollingstone.com.ar/1379350-slayer-en-el-luna-la-guerra-total-como-deporte?utm_source=p-toi7214

Algo está mal en este mundo si Tomás Enrique Araya Díaz no puede hacer headbanging. Una cirugía en la espalda en abril de 2010 lo limitó severamente. El doctor le dijo que si se mueve otra vez en forma thrasher puede terminar empujando una silla de ruedas. Y para colmo Araya cumple hoy mismo 50 de edad. Lo celebró por anticipado hace tres días en Viña del Mar, Chile, donde nació. Es decir, mírenlo: no es lo mismo. Slayer en vivo -por vez número 4 en Buenos Aires- siempre fue una experiencia física. Pero aquí estos contratiempos importan un carajo. Araya todavía tiene 49 a las 22:10 del domingo 5 y "War Ensemble", de Seasons in the Abyss (1990) es como la maldad absoluta, mientras 4500 desquiciados con chalecos de parches en el Luna Park obedecen la velocidad y se dan con misiles codo-mandíbula sin pedir permiso ni disculpas. Hay gente que está fuera de sí. No tendría que ser de otra forma. La banda que escribió el trueno luciferiano que influenció a más de treinta años de metal extremo sigue siendo el trueno luciferiano mismo. Donde Motörhead gana en actitud motherfucker, Slayer gana por crear la música más motherfucker concebible. Minutos antes, la apertura con dos nuevos tracks, "World Painted Blood" y "Hate Worldwide", del último disco, fueron la forma vital de Slayer misma: la carga enferma de Dave Lombardo en batería bajo los riffs inhumanos de Kerry King, esta vez menos humano que nunca. Los putos amos otra vez.

Algo falta también en toda esta aura horrible: Jeff Hanneman, la otra guitarra, con el brazo casi podrido por una araña que lo picó y en vez de darle poderes le dio una bacteria con nombre demasiado largo que le cagó la vida. OK, King es genial, pero la oscuridad misma en Slayer, ese midtempo atroz y los solos casi sentimentales en su melodía retorcida, son todo de Hanneman. Lo reemplaza Gary Holt de Exodus, un thrasher original y una de las mejores manos derechas del género, tal como Hanneman mismo o Scott Ian de Anthrax. Son altos riffs los que tiene que emular y a veces pifia, pero es casi milimétrico. Araya y King se pegan a él y lo corrigen de a poco. No se nota en este destrozo de energía.

"Dittohead", de Divine Intervention (1994), es ese destrozo mismo, hecha por segunda vez en Buenos Aires y su carga hardcore-punk hace que todos flexionen su columna aunque Araya no pueda. Lo mismo "Dead Skin Mask", que es sobre matar gente en forma muy pervertida, un tester de violencia, el Slayer más refinado posible. Y el catálogo reciente toma valor: "Stain of Mind", "Disciple" -con un breakdown inequívoco que dice que Dios nos odia a todos, y es cierto-, o "Bloodline", los últimos diez años de un Slayer que se reinterpreta a sí mismo, pero un poquito nada más. Por suerte. Es decir, hubo un tiempo en que nos parecía bastante bien que Metallica se corte el pelo y se vuelva algo casi irreconocible. Hasta los discos malos de Megadeth eran excusables, ni hablar de la depresión creativa de Anthrax. En un show de Slayer esa línea de pensamiento se vuelve casi ridícula. En 2009, Slayer ganó un Grammy al mejor metal. No los invitaron a la ceremonia principal, hubo una red carpet B, porque esto no es para el mainstream, porque esto sin cafeína no sirve para nada. Vean en conjunto el DVD del Big 4, la gira que unió a los monstruos del thrash metal. Ahí, Slayer son los putos amos finalmente. El culto se sostiene por sí mismo.

Y lo viejo todavía es abominable: el satanismo primitivo de "The Antichrist", de Show No Mercy (1983), o los tambores masivos y el "fuck it up!" frenético de Chemical Warfare, que estaba en Haunting The Chapel, un EP bestia. "Seasons In The Abyss" replica la atmósfera de su clip original: Slayer ante la Gran Pirámide en Gizeh, con beduinos chiflados corriendo con camellos y caballos malos. Pero algunos reyes no viajan en camello. No hay grandes declaraciones, nadie pregunta desde el escenario si nos sentimos bien. Esa pregunta se hace a la mañana siguiente.

Bises: no puede no gustarte esto. "South of Heaven", el stomp masivo de "Raining Blood", con un pit de veinte metros de diámetro que se abre y se cierra con heridas leves para engancharse perfecto con la invocación diabólica de "Black Magic" y ese machaque en el medio en donde King y Araya le hacen un pis telepático a la Catedral de Buenos Aires. Ah, esto termina con "Angel of Death": vayan y destruyan.

domingo, 5 de junio de 2011

SLAYER devastó Viña







Texto: Cristián Pavez
Fotos: Sebastián Jiméne
Tomado de Rockaxis
http://www.rockaxis.com/live_reviewxs_ver1.php?products_id=7035

En los anales de la historia de Slayer y también del metal nacional, quedará registrado el hecho que 45 años después de la partida de su ciudad natal, el chileno Tom Araya regresó como el hijo pródigo a Viña del Mar, ese seudo paraíso del edén que siempre nos pretenden vender como destino de vacaciones soñadas, pero que por una noche se tiñó de un brutal rojo sangriento. En lenguaje de Araya su regreso a la cuidad, se podría resumir en una frase tipo “esta es la mierda que hago y a la gente le encanta”. Y si tuviéramos que resumir en una sola palabra, en un solo concepto el show de Slayer en Viña, este no sería otro que DEVASTADOR.
A veces la justicia tarda pero llega, y finalmente se hizo justicia con Atomic Aggressor, oportunidad que fue tomada como un merecido reconocimiento a su trayectoria. La legendaria y precursora banda nacional de thrash-death, en sus 30 minutos de show realizó una performance realmente sólida, con un sonido fuerte, estridente y crudo, donde descargaron algunas gemas primigenias de su catálogo musical, como ‘Bleed in the altar’, ‘Bloody ceremonial’ y ‘The session’, todo material muy apropiado lírica y musicalmente para el plato de fondo que todo el mundo estaba esperando.
Y a las 22.00 horas en punto el infierno se desató. Con un sonido realmente perfecto e impresionante desde un comienzo, a mi juicio mejor que el del show de Santiago, que sin sonar mal, tuvo algunos problemas sobre todo con el sonido de Gary Holt que se perdía un poco en la mezcla, Slayer comenzó su aniquilación masiva con la dupleta del último disco, el tema título y ‘Hate worlwide’. Si en Santiago Araya lució una polera con el logo de Slayer coloreado con los tonos patrios, en Viña lució la nueva camiseta de la selección adornada con un ad-hoc “666” por dorso y torso. ‘War ensemble’ fue el primer clásico de la noche y un abarrotado Polideportivo casi se vino al piso. Lo cierto es que el recinto escogido fue óptimo en todo sentido, buena acústica, instalaciones cómodas y una visión perfecta del escenario desde cualquier punto. El maestro de la guitarra Steve Vai, ya había tocado algunos años antes aquí, pero el lugar demostró que es una muy buena plaza y ojalá hayan más show metaleros en el futuro aquí. Pero también hay que decir que con una entrada a un precio más popular y accesible, este show perfectamente se podría haber hecho en la Quinta Vergara, el lugar donde originalmente Tom Araya quería tocar.
El setlist fue el mismo de Santiago, con algún pequeño cambio en el orden de las canciones, incluso los diálogos y bromas de Araya también fueron las mismas, frases como “¿se van a sacar la cresta?” y “viva Chile mierda”, también estuvieron presentes, pero a diferencia del show en Santiago, donde Araya pareció emocionarse más profundamente, al mismo tiempo lo ví más nervioso o tenso, en cambio en Viña parecía mucho más relajado y disfrutando más del show y tocando y cantando mejor, algo que claramente se vio reflejado en la brutal ‘Dittohead’ que salió perfecta, con Araya cantando la letra completa de la parte rápida del comienzo, algo que en Santiago no logró hacer. Lo cierto es que el del Movistar Arena era el primer show de la gira Sudamericana, luego de un pequeño receso en el tour y siempre en el primer show hay detalles que corregir, por ello en Viña el grupo me pareció aún más letal, sólido y prolijo, con esa precisión quirúrgica que es marca registrada de Slayer, con un Kerry King realmente brutal en su ejecución, un Gary Holt que lució mucho más que en Santiago (hay que ser justos, el líder de Exodus se tuvo que aprender un montón de canciones en muy poco tiempo y sin su ayuda este tour no se habría podido realizar), y con un Lombardo realmente impresionante y letal. En la conferencia de prensa en el Hotel Ritz el cubano de forma totalmente humilde dijo: “estoy como el vino, cada vez toco mejor” y efectivamente es así, su performance es lisa y llanamente avasalladora.
Como decía, el setlist fue el mismo que en Santiago y aunque creo que todo el mundo esperaba que ‘Hell awaits’ estuviera presente, el grupo balanceó de muy buena forma el material elegido, matizando clásicos con temas más actuales y repasando casi todos sus discos, por eso me pareció una agradable sorpresa la inclusión de ‘Stain of mind’ del disco “nü metal” de Slayer “Diabolus in Musica” de 1998, cuando el grupo se puso a tono con la época y usó guitarras de 7 cuerdas y afinaciones bajas. Para la anécdota quedará que en ‘Postmorten’ Araya cortó cuerda en su bajo, o que en ‘Dead skin mask’ apareció una bengala (en Santiago hubo dos), y si bien visualmente le agrega una cuota de extremismo al show, hay que ser majadero y reiterar que el día que ocurra un accidente grave y lamentable, todas las autoridades se van a ir de cabeza en contra de lo shows metaleros poniendo todo tipo de trabas para su realización. Afuera y dentro del Polideportivo había personal del GOPE de Carabineros y perfectamente cuando sucedió lo de la bengala, podrían haber suspendido el show aduciendo razones de seguridad… ¿es eso lo que se pretende lograr? Muchachos, razonemos más y mejor. Salvo eso, el comportamiento del público fue ejemplar y no hubo problemas de ningún tipo dentro del recinto ni en la salida.
‘Americon’ mostró el lado más moderno y actual de la banda, con una clara influencia Slipknot en su concepción, pero lo que la gente realmente ama es el material clásico como ‘Mandatory suicide’ (donde Araya volvió a repetir su speech verbal sobre la libertad) y ‘Chemical warfare’ donde un impresionante circle pit ocupó toda la cancha del recinto y donde las zapatillas perdidas volaban por los aires como en un auténtico recital thrash “old school”. Casi al final, durante la asesina interpretación de ‘Raining blood’ el sonido externo se cayó por algunos segundos, sólo quedando el monitoreo de escenario; quizás el epicentro del brutal circle pit hizo que el sonidista apretara accidentalmente la tecla “mute” en la mesa, pero todo volvió rápidamente a la normalidad para terminar con la infartante ‘Angel of death’ uno de los temas más lacerantemente brutales en la historia del metal.
Los años pasan pero Slayer no ha perdido un ápice de su extrema agresión sónica. Es raro ver a Tom Araya sin hacer ese headbangin’ devastador, pero el grupo sigue siendo una de las bandas más pesadas del planeta, de eso no hay ninguna duda. Llovió sangre en la cuna de nacimiento del monstruo que conduce al cuarteto infernal; sólo esperamos que su regreso no tarde, la próxima vez en compañía de los cuatro grandes. Una sanguinaria noche para recordar.

viernes, 3 de junio de 2011

SLAYER REMECIÓ SANTIAGO












Texto: Juan Camilo
Fotos: Ignacio Gálvez
Tomado de Rockaxis
http://www.rockaxis.com/relacionadoxs_ver.php?cPath=167_206&products_id=7032

Después de su concurrida visita de 2006, un concierto avasallador y más que memorable para la gran manada de los headbangers nacionales que asistieron en esa ocasión, este 2011 Slayer nuevamente ha dejado caer su maldad con fuerza y mucha potencia. Lo sucedido la noche de ayer en el Movistar Arena dará que hablar para todo el resto de este año y para los venideros, una noche cargada a la adrenalina, gracias a esos riffs que deambulan en nuestras mentes de vez en cuando y que afloraron de manera magistral por parte de la guitarra del maestro Kerry King y del invitado de honor el señor Gary Holt de Exodus. Asimismo, y por supuesto también destacó profundamente el desempeño del espectacular Dave Lombardo, y para qué decir de nuestro ahora reconocido compatriota, Tom Araya.
En la fría noche de ayer se pudo observar desde sus inicios fervientes seguidores que corrían hacia los distintos accesos del Arena, para poder ocupar los mejores lugares dispuestos para la ocasión. Mal que mal se ha tenido que cancelar una subida cantidad de dinero por el show, y era de esperar que la entrada valiera la pena al momento de posicionarse dentro de las dependencias del recinto. A las 21:00 horas en punto, y con mucha gente creyendo que era la hora de salida de los grandes, salen a escena nuestros nacionales de Thornafire, banda chilena consolidada que no dejó momento para el regocijo y se dedicó a presentar sus temas en forma limpia y segura. Al principio se debe decir que la pureza en el sonido de la guitarra no llegó a su mejor nivel, pero a medida que corrían los segundos se fue aclarando un poco. Fue una media hora de metal nacional interpretado por músicos insignes, que a pesar de su buena presentación, no pudo superar la gran expectación que tenían los concurrentes por escuchar nuevamente a Slayer.
Después de una media hora con música de fondo de AC/DC, que prendía y enfervorizaba aún más con temas como 'Back in Black' y 'Thunderstruck', a las 22:00 en punto se enrojece el telón de fondo que consignaba el nombre de la banda. Así salió a luz la intro del último trabajo de los grandes, “World Painted Blood”, gran tema -de mismo título- para encender la llama del evento que nos concurría a esa hora. El mosh sale a flote de forma inmediata, y el centro de la cancha del Arena se vuelve una batalla en los primeros riffs de Kerry King. Sin descanso, luego dieron paso a 'Hate Worldwide', otro tema de su último disco, para luego dejar la pista encendida para el gran clásico 'War Ensemble', punto clave de la noche en cuanto a setlist, como también para lo que sucedía con el público en la cancha.
Nuestro compatriota, luego de tan tremendo himno, se queda solo en el centro del escenario para recibir el afecto y respeto de la gente. Y es que Tom sólo se mantiene inmóvil frente al público, y con escuetas palabras en español recibe el enfervorecido cántico de “¡Slaaaaayer!”. Más que feliz, el hombre luego pregunta: "¿Están listos?". Y arremete con 'Postmortem' y después 'Temptation', dejando más que la cagada en el recinto, que con un espectacular sonido y una excelente interpretación por parte de Kerry King y Co. A esta altura del concierto tenía a los fieles seguidores más que felices, ya que escuchar estos temas en vivo por parte de la misma banda que los compuso es un regalo único, lo mejor del "Big 4" en nuestro país y con esa gran calidad sobre el escenario.
Del “Diabolus in Musica” pudimos apreciar 'Stain of Mind', y del “God Hates Us All” el tema 'Disciple', para luego pasar a un trance colectivo con la gran 'Dead Skin Mask' del “Seasons in the Abyss”, aunque dijo exactamente lo mismo que en el show de 2006: ”…ahora viene un tema de amor”. Con estas canciones ya podíamos apreciar que la intención de Slayer era pasar por gran parte de su discografía. Luego de este trance, en forma explosiva dieron paso a 'Dittohead', el tema más asesino y acelerado de la agrupación, pero que se dejó sentir en el semblante de Tom y en su voz, ya que en el segmento lírico que es rápido, no pudo llegar a concretar todo lo que dice la canción y sólo dejó que el tema transcurriera hasta llegar a las estrofas más lentas y “cantables”. Esto claramente es evidencia de la lesión que le aqueja desde hace ya algún tiempo.
De su último disco aparece “Americon” y “Not of this God” bien logrados pero que no lograron enganchar a la gente tanto como sus grandes clásicos, y esto Slayer lo sabe bien ya que el próximo tema era para encender nuevamente a la audiencia, “Mandatory Suicide” arremete con todo y es vitoreada por cada uno de los asistentes al magno evento. Sin bajar las revoluciones, sino que al contrario, para enrojecerlas, luego tocan “Chemical Warfare” con un claro “Viva Chile Mierda!” y la batalla campal se desata, la locura se hace presente y los moshs afloran en cada rincón del Arena. Finamente pegada luego prosigue “Ghosts of War”, luego “Seasons in the Abyss” y “Snuff”, con un Dave Lombardo a mil por hora y con una fineza al momento de tocar la batería realmente impresionante.
El pack broche de oro vino compuesto por los grandes clásicos “South of Heaven”, “Raining Blood” con la macabra introducción por parte de Dave, “Black Magic” y por supuesto, el tema insigne y el más pesado de todos los tiempos, “Angel of Death”, perfecto y avasallador, asesino y a fuego, tema de cierre clásico y más que adecuado para todas las presentaciones. Al momento de tocar este último gran tema, dos personajes en el centro de la cancha hacen su ingreso con bengalas y prenden de rojo este sector, dejando a los integrantes de la banda impresionados del show que estaba realizando el público a esta hora del concierto, sin ni siquiera llegar a pensar las posibles consecuencias de este acto, sino más bien, sólo dejándose llevar por la furia del recital y por la presencia de los músicos frente a ellos.
Sin duda, gran desplante y calidad musical, atentos los viñamarinos que están prontos a asistir a este mismo show el día de hoy, les espera una clase de metal a la vena magistral, contundente y llena de historia, por parte de la banda thrash metal más pesada del planeta.

miércoles, 1 de junio de 2011

SLAYER YA ESTÁ EN CHILE




Fotos: Prensa Extrema (créditos) http://prensaextrema.blogspot.com/

Slayer comenzará mañana su gira por Sudamérica en el Movistar Arena de Santiago como parte de su World painted blood tour. La banda estadounidense llegó a la capital chilena sin su guitarrista Jeff Hanneman, quien será reemplazado por Gary Holt de Exodus. El 3 de junio, Slayer tocará en el Polideportivo de Viña del Mar. En esta ciudad, Tom Araya (Tomás Enrique Araya, 49 años) recibirá las llaves de la ciudad –de donde es oriundo– de manos de la alcaldesa Virginia Reginato y será nombrado hijo ilustre de Viña. La gira continúa el 5 de junio en Buenos Aires, el 8 en Curitiba, el 9 en Sao Paulo y el 11 en Lima!!!